El video mapping no busca sustituir la pintura perdida, sino recuperar su presencia. Su función es hacer visible lo invisible, evocando la luz, el color y la espiritualidad del espacio desaparecido. De este modo, la tecnología se pone al servicio del patrimonio, ofreciendo una nueva forma de acercarse a la historia sin intervenir físicamente en ella.
La proyección final, realizada por Matra Museografía y posible gracias al mecenazgo de la Fundación Hortensia Herrero, logra una fusión perfecta entre ciencia, arte y devoción. Con una precisión técnica excepcional y una sensibilidad artística profunda, el trabajo permite experimentar la grandeza del proyecto original de Palomino, respetando su autenticidad.